Acuerdos registrados
Cada acuerdo de compartición queda registrado con sus condiciones, participantes y timestamps.
La soberanía del dato no desaparece cuando compartes. Se operacionaliza mediante políticas formales, identidad verificada y registro completo de cada acceso y acuerdo.
Soberanía no es aislamiento. Es la capacidad de definir, controlar y auditar cómo se usa tu dato, también fuera de tu organización.
El Data Owner mantiene el control sobre qué activo se comparte, con quién y bajo qué condiciones, en todo momento.
La compartición no se basa en confianza implícita sino en acuerdos formales con condiciones explícitas y auditables.
El propietario del dato puede ver quién lo ha consumido, cuándo, con qué propósito y durante cuánto tiempo.
El acceso puede revocarse en cualquier momento si cambian las condiciones o se incumple la policy acordada.
Una policy de uso no es un contrato legal en sí mismo. Es la expresión formal y ejecutable de las condiciones bajo las que un activo puede ser consumido.
Para qué puede usarse el activo. Solo para los propósitos declarados y acordados.
Quién puede acceder. Identidad validada, organización verificada, rol declarado.
Durante cuánto tiempo es válido el acceso. Con fecha de expiración explícita.
Qué no puede hacerse con el dato: redistribución, re-identificación, uso comercial no autorizado.
Qué nivel de calidad mínimo garantiza el publicador y qué pasa si no se cumple.
La identidad de los participantes es el fundamento del modelo de confianza. No se comparte con quien no está verificado.
Cada participante se identifica con credenciales verificables en el ecosistema de confianza, no con credenciales técnicas ad hoc.
La relación de confianza entre participantes se establece formalmente antes de cualquier compartición.
Se verifica no solo la identidad de la organización sino el rol y la capacidad declarada del consumidor.
Se operacionaliza.
El registro de evidencias es lo que convierte la soberanía declarada en soberanía real y auditable.
Cada acuerdo de compartición queda registrado con sus condiciones, participantes y timestamps.
Cada acceso efectivo queda registrado: quién, cuándo, qué versión y bajo qué policy.
El registro es auditable por el propietario del dato, por el consumidor y por los órganos de compliance.
Si se detecta un acceso fuera de las condiciones acordadas, el sistema genera alertas y puede revocar el acceso.
La soberanía del dato es complementaria a la seguridad técnica y al cumplimiento normativo, no alternativa.
Los activos con datos personales llevan policies específicas que garantizan el cumplimiento del RGPD en la compartición.
Solo pueden compartirse activos con la clasificación de seguridad adecuada para uso externo.
El núcleo de DATUM nunca se expone. Solo el activo certificado y publicado es accesible externamente.
El registro de evidencias es parte del modelo de auditoría corporativa, no un sistema separado.
La soberanía del dato no desaparece; se operacionaliza.
dsg.soberania.related.lead